domingo, 3 de abril de 2016

Entrevista con Cristina Urabayen

Durante esta experiencia de aprendizaje que vengo llevando adelante desde hace ya algunos años como bonsaista, que trata sobre las plantas nativas y su forma de cultivo dentro de la órbita del arte del Bonsai, es determinante descubrir a  quienes, desde hace ya mucho tiempo, vienen trabajando duro y casi en soledad, a veces, con el bonsai autóctono argentino.
Y este camino del bonsaista, me fué mostrando a grandes bonsaistas, pero sobre todo a grandes personas con las que , con el paso del tiempo, sigue floreciendo una bella relación.
De esta manera y gracias a que Cristina Urabayen me distingue con su amistad, es que llegamos a esta brillante oportunidad de dar a conocer algunas impresiones y enseñanzas de una de las pioneras, sin ninguna duda, del bonsai autóctono de nuestro país. Así que , sin mas, dejemos que sea Cristina quien siga adelante con estas líneas. Espero que disfruten de esta entrevista y que sea de gran aporte para quienes disfrutamos de nuestros hermosos árboles autóctonos.
Ella nos respondió a esta breve entrevista, de la siguiente manera:
¿Como se inició en el arte del Bonsai y qué representa en su vida?
Como suele suceder con cosas que luego se vuelven trascendentes en nuestra vida, mi relación con la práctica del bonsai tiene su origen en un hecho trivial, diría casi inconsciente. Levanté de la vereda un fruto de jacarandá ya semi abierto y,por pura curiosidad, cuando llegué a casa saqué las semillas. Planté una en un vasito, sin la menor esperanza de que algo saliera de allí. Sucedió lo que tenía que suceder. Apareció un bello plantín y yo, al tiempo que me maravillaba de “mi creación”, me preguntaba ¿y ahora qué hago con esto? Obviamente no podía cultivar un Jacarandá, tal como yo lo conocía, en mi pequeñísimo patio. Debo aclarar aquí que estos hechos sucedieron hace unos cuantos años, cuando la información  sobre este arte aún no se encontraba tan a mano. Tanto es así, que mis primeras “macetas de bonsai” fueron fuentes de cerámica para horno que mi esposo agujereaba cuidadosamente.

BREA
Por esos días otro hecho “casual” me lleva a una exposición de bonsai en el salón de una embajada. Allí recojo una revista de la asociación expositora donde encuentro una publicidad de cursos e imagino un destino para mi plantín. A partir de allí todo fue un permanente aprender, investigar, descubrir.La práctica del arte del bonsai me enseñó mucho más que el cultivo de un árbol en una maceta. Me hizo sentir la responsabilidad,(al hacer germinar una semilla o tomar una planta para cultivarla), ya que su vida dependerá en gran medida de mi atención. Me enseñó a ser paciente (para esperar sus nuevos brotes, sus ciclos estacionales) y, en sus altas y bajas, me mostró el devenir de los tiempos.

CEIBO

¿Cómo surge la idea de hacer bonsai con plantas autóctonas y para qué?
Tuve la suerte de poder viajar mucho por nuestro país y descubrir (con sorpresa a veces) nuestra riquísima flora.
Veía árboles maravillosos, que no veía en nuestras calles o parques, muchos de ellos ideales para cultivar en bonsai. Pero en ese entonces, los bonsaistas argentinos estaban aún muy aferrados a los estilos clásicos japoneses. Lo que no pensaban es que esos estilos fueron creados observando y respetando la naturaleza que los rodeaba.(No hace falta aclarar que no tenían visto, ni siquiera en un papiro, un Tala, un Espinillo ni mucho menos un Caldén).
Comencé entonces a difundir la idea de incluir autóctonos en el bonsai, pero era como nadar contra la corriente. Doné libros de flora nativa a las asociaciones, exponía mis bonsái de autóctonos cada vez que podía, y en ese tema estaba  cuando visitó nuestro país el gran maestro Masahiko Kimura, a quien tuve el privilegio de entrevistar.
La siguiente anécdota les dará una idea de lo que quiero transmitir: El auto recorría Av. del Libertador y el Maestro preguntó  absorto “qué árbol era ese” que flanqueaba varias cuadras de nuestro trayecto. Era el mes de noviembre, y el árbol que lo cautivó (y no conocía) era nuestro Jacarandá, florecido como sabe hacerlo y alfombrando el suelo como si la copa no le alcanzara. Creo que para sintetizar mi respuesta a su pregunta diría que la idea surgió simplemente porque las conocí, y para que muchos más las conozcan, las valoren y quieran  protegerlas.

OMBU
¿En su opinión, en qué nivel está la práctica del bonsai en la Argentina?
En occidente en general es un arte joven. En especial en Sudamérica difícilmente encontremos un bonsái que haya pasado por cuatro o cinco generaciones. Ese carácter que se percibe en un árbol que lleva 150 o 200 años en su cuenco, sólo se lo puede dar el tiempo. Sin embargo, creo que tenemos maestros que han adquirido y transmiten eficazmente técnicas muy depuradas, a la vez que la esencia y la filosofía del bonsai. La comprensión de esto último, más la inclusión de especies autóctonas, le dan al bonsái Argentino un carácter propio muy valioso. Creo que esto, lejos de desmerecer este maravilloso arte, lo enriquece y lo universaliza, como siempre sucede con las expresiones artísticas. Esto puede apreciarse en las exposiciones y en muchas colecciones privadas, donde cada vez se ven más árboles nativos

MATO

¿Qué le diría a una persona que piensa que la práctica del bonsai hace sufrir al árbol?
Lo que hace sufrir a cualquier ser vivo es el maltrato y el abandono.Las plantas no tienen voz, pero su forma de comunicarse es mediante su apariencia. A veces vemos árboles enormes cubiertos de plagas o enfermos.Plantasmarchitándose en macetas que ya no pueden contenerlas, donde las raíces no pueden encontrar alimento.Jardines abarrotados de plantas que, buscando la luz indispensable para su subsistencia, se estiran raquíticamente sin poder ramificar y aumentar así su posibilidad de nutrición y sanidad.O en los viveros, cuando son forzadas a florecer exageradamente o fuera de tiempo, agotando sus energías, a veces irremediablemente.En ocasiones compramos una hermosa planta para embellecer un rincón de nuestra casa cuyas condiciones no son las ideales para que ella se desarrolle, y no entendemos por qué se ve marchita y deslucida “si la cuidamos tanto”.
Quiero decir con esto que, con cualquier forma de cultivo que se practique se puede hacer sufrir a una planta.
Un árbol cultivado en bonsai, sin prácticas tortuosas, respetando su naturaleza y sus tiempos, nos muestra hojas brillantes, en ramas vigorosas. Florece y fructifica como cualquier planta bien cuidada. No es la forma de cultivo, sino el cuidado que le prodiguemos o no lo que hace sufrir o no a una planta. Y ella nos lo hace saber.

TABAQUILLO

¿Cuál sería el mensaje que le daría a los aficionados que recién empiezan en este camino del arte del bonsai?
Les diría que la primera “técnica” que deben aprender es la paciencia. El peor enemigo de un bonsaista es la ansiedad. Comenzar con más de una planta ayudará a respetar sus tiempos y a no estar constantemente pendiente de lo que sucede.
Que comiencen con las especies más tolerantes, (lo que comúnmente llamamos “árboles fáciles”) para que el fracaso no los desanime.
Que antes de comenzar con un árbol, es importante conocer la naturaleza y el origen de la especie que van a cultivar; no es lo mismo un árbol del desierto, de zonas áridas mediterráneas que uno cuyo hábitat natural son las regiones selváticas, donde la humedad ambiental es alta y constante. Como no es lo mismo un árbol de montaña con terrenos inclinados (muy drenados) que uno que crece en la llanura.
Y por último les diría que escuchen y aprovechen a los que llevan tiempo en esta práctica. Que disfruten y transiten el camino porque, aun cuando en algún momento decidan no dedicarse más a ello, la práctica del cultivo del bonsái los habrá enriquecido para siempre.

TABAQUILLO




Entrevista con Cristina Carranza.


Una de las posibilidades que brinda el camino del bonsaista, a lo largo de los años es ,sin dudas, el de conocer muchos colegas que con el tiempo se transforman en grandes amigos. Afortunadamente, puedo decir que Cristina Carranza me distingue con su amistad y acompañamiento en esta tarea de difusión del bonsai autóctono de las diversas regiones de nuestro país. Ella es una de esas voces que tienen mucho que contar, de las primeras bonsaistas de este país.
En esta oportunidad, desde el humilde espacio que es Bonsai Pampeano, tenemos la oportunidad de leer algunos de sus conceptos e ideas acerca de este maravilloso arte-vivo que es el Bonsai. Así que los invito a que se tomen unos minutos para reflexionar junto a Cristina, quien tuvo la gran generosidad de responder a las siguientes preguntas:

¿ Cuéntenos Cristina, cómo se inició en el Arte del Bonsai y qué respresenta en su vida?
Desde chica me maravillaban los Bonsai. Haciendo el curso de jardinería en el Botánico, nos enteramos de las profesoras Marcelina Serrot de Kuttnig y con una compañera hicimos el curso de Bonsai por dos años allí. Luego fuí con otros profesores como: Elida Robles, Marta Almada, Hideo Sujimoto, Osvaldo Bottone, José Tocci y Santiago Ghedini, como también asistí a varias demostraciones de otros profesores nacionales y grandes maestros japoneses.
El Bonsai en mi vida fué una incógnita y hoy que logro hacer algo de lo que aprendí, es una pasión.

 ¿Cómo surge la idea de hacer Bonsai con plantas autóctonas y para qué?
Siempre me gustaron las plantas y arboles nativos de nuestro país y si bien no son muy usados en Bonsai, son ideales para ello, porque la mayoría son de hojas y frutos pequeños. Por eso trato de reproducirlos, criarlos y formarlos para darles a conocer. Son muy interesantes.




SARANDI BLANCO (Phyllanthus sellowianus) *

¿En su opinión, en qué nivel está la práctica del Bonsai en Argentina?
Desgraciadamente en nuestro país no está muy difundido el Bonsai, y si bien hay muy buenos profesores, no es muy conocido masivamente. Hay poca difusión,muy diferente a lo que pasa en Japón, una de las cunas del Bonsai, y en revistas e internet, que veo se da mucho en Europa y Estados Unidos. 
Creo que es por miedo, desconocimiento y comodidad, porque no es fácil y es por ello que tenemos que trabajar mucho para difundirlo.

¿Qué le diría a una persona que piensa la practica del Bonsai hace sufrir al árbol?
Yo les diría que los Bonsai son las plantas mas mimadas y para aquellos que piensan que los hacemos sufrir por las podas y alambrados, ellos seguramente cortan las rosas y otras flores para poner en floreros, las podan en invierno y cortan el cesped todas las semanas.

MOLLE NEGRO (Schinus bumelioides)*
¿Cuál sería el mensaje que le daría a los aficionados que recién empiezan en este camino del arte del Bonsai?  
Mi mensaje para la persona que se inicia en este hermoso hobby, es que no desespere y no abandone al primer tropiezo, es necesaria paciencia y perseverancia. Porque si bien es muy hermosa la naturaleza de los parques y lugares salvajes, es apasionante tenerla en una pequeña macetita cuidada, protegida y formada por nuestras manos. ¡Muchos éxitos!

MARIA CRISTINA CARRANZA.

*Ambos ejemplares fotografiados durante la Exposición 2016 del Vivero "La Casa del Bonsai"

domingo, 12 de junio de 2011

La Maestra


Al iniciar el viaje hacia el mundo de la naturaleza, el verdadero bonsaista recibe durante la etapa de aprendizaje, una sutil guía, como el susurro del viento en las copas de los árboles, que nos ayuda a distinguir el camino correcto a seguir para nuestro mejor desarrollo individual en este “arte vivo”.
Por eso, no podía faltar en este humilde blog dedicar un espacio para homenajear a la mentora y creadora de una gran camada de bonsaistas de la República Argentina , una gran familia que se agranda año tras año, para permanecer a través de nuestras obras mas allá de la vida misma. Impregnando de sabiduría y energía a cada uno de nuestros amados árboles. Dejando su impronta en lo mas profundo de nuestros espíritus, el mismo que reside en nuestros bonsais.
Como a muchos, la vida me dio la grandiosa posibilidad de encontrar en el camino, allá por el 2005,a la Maestra de Bonsai Marta Ester Capelli, quien desde su lugar de enseñanza ,”La Casa del Bonsai”, nos transmite todos los secretos y particularidades de la relación “Hombre - Arbol” que a ningún bonsaista le deben faltar para llegar amar a cada uno de sus ejemplares y llegar a ser grandes exponentes del futuro del bonsai en nuestro país. Inclusive preparar a quienes acepten el doble desafío como en mi caso, de ir transformándose en iniciadores y futuros maestros en el Bonsai. Como según ella siempre nos sugiere: “yo les enseño todo lo que necesiten para que me superen en este arte”, cualidad, entre muchas otras que distinguen su personalidad y evolución espiritual ,como pocas personas han podido lograr. Dueña de un estilo de enseñanza oriental que mezcla muchas corrientes filosóficas de aquellas lejanas tierras (de las que alguna vez siento que formó parte) adaptado para la cultura argentina , premiada por diversas instituciones relacionadas con la Horticultura y el Bonsai a nivel nacional, inclusive hasta en el mismísimo Japón, realizadora de paisajismo, diversas entrevistas a medios de prensa, acitividades y exposiciones anuales de Bonsai con el material proveniente de sus propios alumnos, entre muchos otros logros.
Pero que mejor que ella misma nos cuente sus definiciones personales a través de unas preguntas que muy amablemente ha contestado para Bonsai Pampeano.

Con ustedes…. La Maestra:

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Cuéntenos Maestra Marta, ¿qué significa el bonsai en su vida?

El Bonsai en mi vida en los primeros años era creatividad, pero ya después empezó a ser parte de mi ser. Es como tener una gran familia que atender y disfrutar. Creo que son la prolongación de mi alma, sin ellos ya no podría ser yo. Es una obra artística en su máxima expresión.

¿Qué la llevó a ser una Maestra en el bonsai?

Me llevó a ser Maestra de Bonsai el amor que les tengo a ellos y la felicidad que me produce cuando otras personas lo logran.
El Maestro es aquel que puede respetar la naturaleza y hacer respetar, no es sólo plantar una planta en una maceta, es mucho más, es tener un poquito de naturaleza en sus casas con todo lo que implica. Poder enseñar que es una escultura viva, que son dependientes nuestros, que muchos de ellos nos van a superar.
Hay que tener condiciones, estudiar, poder transmitir desde cómo funciona una planta, hasta encontrar el camino de cada alumno para poderlo guiar hasta su desarrollo.
Cuando logro que el alumno camine solo porque pude darle las pautas entonces, ya sembré una semilla más. En ese momento el alumno transita con su propia personalidad, dando al bonsai su propia impronta, logra ser él mismo y muchas veces mejor que el maestro.

¿Cuál es su visión del bonsai en el mundo?

Soy muy simple, creo que hay bonsaistas por muchas partes del mundo pero pocos respetan la esencia de este arte, dado que hay diferencias entre el bonsai arte oriental – arte occidental. Creo que la raíz de este arte es oriental y no fue muy respetado. Sacar árboles de la naturaleza como hacen los europeos y dejar poco de ellos para tallar madera dista mucho de sus orígenes, esas plantas que se sacan teniendo muchos riesgos de que mueran e incluso privar el derecho de que las plantas sean del modo en que viven y las personas que recorren esos lugares no las pueden admirar, porque a otra persona le gustó y la sacó. Que injusto. Nosotros en Argentina tenemos bonsai natural por ejemplo en El Escorial, pero al ser una reserva natural no se pueden tocar. Que suerte!

¿Cómo ve el bonsai en la Argentina?

El Bonsai en la Argentina después de tantos años en esto, creo que va a crecer con los jóvenes. Una nueva etapa pero no en pocos años, para que eso suceda hay que unir-unir-unir para crecer, los mas viejos tendrán plantas mas viejas pero no la sabiduría de compartir y perdurar hasta que no esté el Museo de Bonsai en la Argentina. ¡Luchen por ello! 

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¿Cuáles son sus referentes en este arte?

Mi maestro fue y será Roberto Miguens, americano, y mis bases son las de John Naka, Hideo Sugimoto y Marcelina Serrot de Kuttnig. Desde el año 1988 estas personas marcaron otra etapa en mi vida.

¿Qué espera de sus alumnos?

Espero que cada uno pueda amar lo que hacen y puedan ser ellos mismos en su obra, respetando. No pierdan las bases de humildad-respeto hacia un árbol añoso y puedan tener continuidad.
Yo ya la tengo en ustedes y en mis plantas. Gracias, los amo con todo mi corazón. Vamos juntos subiendo una escalera al cielo.
Siempre recordar que mirar no es ver, si ven lo tienen todo. Si sienten dentro lo mismo que puedo sentir, se que pueden mucho mas…

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Esto es sólo una pequeña muestra de las cualidades profundas que un verdadero Maestro de Bonsai debe tener y que a mi entender, se cultivan durante toda la vida. Suscribo profundamente estos conceptos de mi maestra a quien admiro y respeto mucho, por haber logrado que pueda ir descubriéndome a mi mismo y reinventar mi vida a través de este viaje del bonsaista por el mundo de la naturaleza.
Esta nota es mi mas sincero homenaje y agradecimiento por todos estos años de aprendizaje no sólo en el arte del bonsai sino en la vida, por distinguirme con su amistad dejándo una huella en mi espíritu que ya nada podrá borrar jamás.

Gracias a usted Maestra!!

1.La Maestra Marta en acción...
2.Junto al amigo Wan Chung Kyo y el grupo de danzas japonesas Anzu no kai.
3. En la preparación de la última exposición de La Casa del Bonsai 2010 (La foto es por cortesía de Erwin Swoboda)

Actualizacion (Julio 2013): El día 12 de Enero del año 2013, después de sobrellevar un problema de salud irreversible, nuestra Maestra Marta E. Capelli fallece, partiendo de este plano para poder remontar y experimentar otros senderos de evolución personal.
El arte del Bonsai en la República Argentina ha perdido "fisicamente" una de sus grandes representantes pero siguiendo la huella de su legado, su obra sigue adelante. Quienes de alguna manera acompañamos esta obra, como es el caso de quien les escribe en este blog, hemos aceptado el desafío de seguir adelante con el camino del bonsaista y justamente entendiendo que sólo una verdadera maestra, nos preparó para momentos como este.
Gracias por todo y hasta siempre Maestra Marta!
Alejandro J. Lullo.
                       
                   
Juniperus Canariensis de Marta E. Capelli en el Jardin Japones de Buenos Aires



Quienes deseen saber mas y conocer sobre la Maestra Marta E. Capelli y su obra, pueden encontrar mas información en su página web: http://www.lacasadelbonsai.com.ar/

viernes, 30 de julio de 2010

El Bonsai en la naturaleza

Muchas personas suelen pensar que el bonsai es un capricho del Hombre, por lo cual flota en el aire la idea de que èstos sufren en la maceta por lo pequeñas que suelen ser. Pero la realidad es un poco distinta, solo basta con acercarse a la naturaleza. Caminando por alguna montaña, prestando atenciòn , es muy posible que encontremos àrboles que tuvieron que adaptarse al entorno en donde el suelo rocoso y las inclemencias del clima fueron provocando un cambio en el crecimiento de los mismos. Asi la batalla por la supervivencia de la especie queda manifiesta en toda su dimensiòn. A pesar de ello, estos àrboles que se desarrollaron de forma distinta siguen su ciclo de vida normal, manteniendo la mismas caracteristicas generales de sus hermanos mas grandes.
De aqui proviene la inspiraciòn del bonsaista.
En las siguientes fotos veremos algunos ejemplos de àrboles  silvestres que he podido fotografiar que se acercan a esta idea  de la que les hablo.

                                         

Romerillo (Hetherothalamus alienus) en el cerro Uritorco a 1600 mts.


Coihues en el Escorial del lago Epulaufquen





 Pino Halepensis en Sierra de la Ventana

                              
Centenario Pitra "Patagua" (myrceugenia exsuca) en
asentamiento Mapuche de Quila Quina


Mi maestra siempre nos enseña que el Bonsai es extremo. Mirando estas fotos no hay dudas que las condiciones de vida de estos àrboles esta muy limitada por diversos factores y la adaptaciòn es fundamental para lograr el equilibrio natural que les permite vivir. Finalmente la vida del àrbol gana y asì serà por muchos cientos de años. En Japon existen bonsai de mas de 700 años lo que demuestra que no sufren en absoluto. Para lograr esto los bonsaistas necesitamos de mucha experiencia y aprendizaje sobre las caracteristicas de cada especie en las que vamos a trabajar y asì poder darle a la naturaleza nuestro mas profundo y sincero homenaje.  

Entrevista con Cristina Urabayen