viernes, 26 de diciembre de 2025

SAJUNA , el Jacarandá (Parte 2).

 

Pasaron dos años exactamente desde la primera floración de Sajuna, el Jacarandá. En estos días navideños, me siento a escribir esta especie de apunte/informe sobre la floración de este ejemplar. Entonces, continuemos con la secuencia paso a paso.

Resultó que el 7 de Enero de 2024, transplanté a Sajuna a su nueva maceta color rojo, justo después de la floración. Pasamos el invierno y finalmente llegamos a la primavera con una gran frustración, esta vez Sajuna no floreció. Lo cuál me produjo muchas preguntas que aún quedan en el tintero, intentar responderlas aquí en este momento, sería pura especulación, entonces Sajuna me dio a entender que habría que esperar hasta el año próximo...

Y llegamos a Octubre del año 2025, la expectativa venía en aumento, debido a que durante todo este año venia abonando al Jacarandá con Phenix durante verano, otoño e invierno. Todo a prueba y error, sin información donde consultar.

Hasta que, finalmente, el 4 de Octubre siempre de 2025, aparecen los primeros pimpollos. Como ustedes recordaran, hace dos años Sajuna no pudo desarrollar sus inflorescencias, un solo pimpollo salió “para la foto”. Habría que ver que iba a pasar ahora.





A finales de Octubre, por fin, abrieron los primeros pimpollos, y no pararían de hacerlo hasta los primeros días de Diciembre.

 






Esta vez si que puedo decir que Sajuna floreció con toda su intensidad…, y como no estar feliz, como no sentir esa inmensa alegría de ver un sueño cumplido, de ver que el árbol respondió a los cuidados realizados. Es un momento que pocos han sentido, es una amarga realidad que Sajuna vino a dar vuelta, a pesar de que lleva tiempo verlos florecer, no es algo imposible.

 



Llegados a este punto, hoy 25 de Diciembre de 2025, siguen intactas algunas preguntas. Tal vez la más importante: ¿Por qué no floreció en 2024?. Una vez mas habrá que esperar para responderla, saber esperar es una de las herramientas que tenemos en esta práctica del Bonsai. Por lo pronto, una vez que terminaron de caer los últimos pimpollos, nuevamente lo volví a transplantar eliminando dos ramas que no florecieron y dejando las tres que sí lo hicieron.

Veremos entonces que pasa en el próximo año 2026. Mientras tanto, no dejo de admirar las imágenes que me han quedado y que comparto con ustedes, con la finalidad de inspirarlos a que no desistan de cultivar sus Jacarandás, no bajen los brazos, se puede!.



Eso sí, hay que dejarlo crecer con poca poda, ramificación larga. Estilo literario, sin reglas, que las ramas se estiren sin perder la gracia y la delicadeza.   

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